Cómo seleccionar un Buen Queso

Como norma general, no compre más queso fresco (queso crema, queso cottage) del que vaya a usar en el lapso de una semana.

Los quesos duros (el parmesano y otros quesos para rallar) pueden guardarse durante mucho tiempo. La conservación de los quesos depende de la etapa de añejamiento en que estén cuando se compran.

Si es posible, antes de comprar queso, pruebe un pedacito para comprobar cómo está. El proceso de añejamiento y de empacado, así como la calidad de la leche con que se fabrican los quesos, influyen en su sabor, consistencia y color, cuanto más hecho o mas añejado este un queso, más característico y fuerte será su sabor.

Los quesos blandos como el Camembert o el Port Salut, cuando vienen en piezas chicas no se pueden probar.

Para comprobar su estado se deben presionar suavemente con los dedos, si están en su punto cederán ligeramente a esa presión, cuando están muy duros, habrá que dejar que transcurra algún tiempo antes de comerlos y, si están demasiado blandos, probablemente se han pasado de añejamiento.

Cómo lograr una polenta sin grumos

La polenta es un plato típico del norte de Italia. Se puede preparar de varias maneras, y dependiendo del estilo personal de cada cocinero, puede resultar más o menos espesa.

También los adicionales de las salsas pueden variar según los gustos particulares. Sin embargo, lo importante es prestar especial atención a la forma de prepararla para que la polenta esté libre de grumos y con un sabor exquisito.

Los ingredientes que necesitamos para hacer una buena porción de polenta son mínimos. Sólo utilizaremos aguaharina de maíz y sal. Los secretos para que la polenta no se pegue y no salga con grumos son muy sencillos, siempre y cuando el cocinero siga las indicaciones que explicamos a continuación.

Es muy importante el recipiente donde se prepara la polenta. Resulta fundamental utilizar una olla con superficie antiadherente del tamaño adecuado a la cantidad de polenta que se pretende hacer.

También puede ser un recipiente de acero inoxidable. También es muy importante utilizar una cuchara de madera para no rayar ni dañar la base de la olla.

Se coloca primero el agua y luego la harina de maíz poco a poco. Debemos revolver con la cuchara de madera constantemente hasta que la polenta toma una consistencia tal que logra despegarse de la base de la olla. Condimentamos con sal y ya está lista para consumir. Los agregados como se ha dicho, quedan a criterio del cocinero.